Dale una función al espacio

Piensa en convivir, caminar, descansar y cultivar plantas. Identifica las zonas que usas y las que evitas, y explica qué te gustaría cambiar.

Observa el terreno

Fotografía pendientes, senderos, portones y estructuras cercanas. Anota dónde el sol, la sombra o el agua acumulada afectan el uso del jardín. Comparte observaciones en lugar de asumir soluciones.

Considera los cuidados que prefieres

Explica cuánto cuidado continuo se adapta a tu rutina. Esa conversación ayuda a elegir plantas y materiales, sin asumir que un jardín o una superficie no necesitarán mantenimiento.

Revisa el conjunto

Pregunta cómo se conectará el área propuesta con el resto del jardín. Menciona inquietudes sobre drenaje, nivelación o riego para considerar los trabajos complementarios en el alcance.

El siguiente paso

Conversemos sobre tu proyecto.

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